domingo, 6 de julio de 2008

Parar a pensar...

Dicen que cuando uno está confundido, la mejor solución es la más simple. Y creo que verdaderamente de eso se trata... Muchos creadores pasaron por etapas así, y reunidos en escuelas llamaron a esta forma de resolver conflictos creativos como "Volver a las fuentes". Pienso que esto, llevado a los problemas de índole cotidiana, es lo que llamamos "Parar la bocha", detenerse un poco en el tiempo, y mirar hacia todos lados. Que pasó hasta ahora, que pasa ahora, y que puede llegar a pasar según lo que decida hacer son las tres preguntas que resumen el momento. No es una pérdida de tiempo el bagaje de pensamientos, sino una forma de estar preparados para lo que viene; como tomar envión… Creo que todos pasamos por esto, solo que diferimos en los períodos de duración de tales momentos. De todas formas pienso que ante lo confuso y lo rebuscado de los problemas que actualmente se nos presentan, recurrir a lo más simple sigue siendo la mejor alternativa para encontrarles solución (Por eso es que me maravilla lo simple, y de ahí surge el título del blog que muy bien eligió quien me lo regaló).
Teniendo en cuenta todo esto, y en un momento difícil para una amiga, dejo unas reflexiones que no son de mi autoría, pero que reflejan mucho mi forma de pensar, y que en algunos casos definieron mi forma de pensar en ciertos aspectos…


La aceptación de uno mismo, tal cual somos...

Cada uno de nosotros, es una creación única e irrepetible. Se han combinado de una forma totalmente original, unos cuantos genes con una historia personal y familiar, diferente a todas las criaturas del Universo.
Tal vez hemos vivido situaciones difíciles en la infancia, con nuestros padres y hermanos, pero tengamos en cuenta, que muy pocas personas llevan en su haber una infancia feliz o una adolescencia plena. Arrastramos frustraciones, contradicciones, resentimientos. La educación que hemos recibido, el ambiente en el que nos hemos criado, las máscaras con las que nos cubrimos para defendernos de un medio, a menudo hostil, reducen nuestra posibilidad de ser felices.
La paz, consiste en estar en total armonía con nosotros mismos y con lo que nos rodea. El primer paso es conocernos y aceptarnos tal cual somos, con lo bueno y lo no tan bueno. ¿Cuál es la razón por la cual –a veces-, nos mostramos tan intolerantes con nosotros mismos?
Aceptarnos tal cual somos, implica aceptar cada una de las circunstancias en las que nos toca estar, cada una de las sensaciones que experimentamos, cada uno de los sentimientos contradictorios de nuestro yo. Si tengo miedo, acepto que tengo miedo; si tengo envidia o resentimiento, lo acepto también.
Las personas en general, son una galería de personalidades: las hay coléricas y apasionadas, cobardes y mezquinas, tímidas y valientes, ignorantes y genios, activas y contemplativas. Todas tuvieron y tienen algo en común, supieron y saben descubrir sus talentos y la conciencia hace el resto, con sus debilidades y flaquezas.

Armando Maronese


El camino del amor : Los 11 pasos

1. Primero, contigo mismo. Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás
2. Manejar la soledad. Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.
3. Sólo se da lo que se tiene. Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, porque nadie puede dar lo que no tiene.
4. Paz interior. Ninguna relación te dará la paz que tú mismo no crees en tu interior.
5. Fantasía que genera frustración. Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía que sólo trae frustraciones.
6. Autonomía. Ninguna relación te brindará felicidad que tú mismo no construyas.
7. Autosuficiencia. Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando, bien convencido, seas capaz de decirle: 'No te necesito para ser feliz'.
8. Independencia Sólo podrás amar siendo independiente hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.
9. Requerimientos. Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, autoestima, y la práctica de una libertad responsable.
10. Autoestima y madurez. Ámate a ti mismo, madura, y el día que puedas decirle a esa otra persona 'Sin ti me la paso bien', ese día estarás preparado para vivir en pareja.
11. Compartir. Dos personas que vivan en pareja podrán ser felices sólo cuando se hayan unido para compartir su felicidad, no para hacerse felices la una a la otra.

Conclusion: 'Dos personas se aman únicamente cuando son capaces de vivir la una sin la otra, pero deciden vivir juntas' Autor de

Inspiracion El Camino Al Amor : Los 11 pasos. M. Scott Peck

sábado, 16 de febrero de 2008

El diálogo

A pedido de una amiga, y para mantener “vivo” su regalo, escribí algún pensamiento que transitó en algún momento por mi cabeza. Es simplemente mi punto de vista acerca del diálogo que practicamos a diario…

En un mundo con infinitas formas de estar comunicados, muchas veces no conseguimos escuchar lo que nos dicen, o trasmitir lo que pretendemos decir… El exceso de medios no implica calidad de mensajes… La paradoja de la comunicación que deja de ser tal, no es algo ajeno, ya que es parte de nuestra forma de vida. Ese constante intento de crear necesidades que antes no existían, se volvió una carrera que no tiene como fin el bienestar general, sino todo lo contrario…
Plagados de medios para expresarnos, el diálogo pleno fue perdiendo su esplendor, a pesar de que sobrevienen intentos de aquellos que se resisten a que deje de ser algo vital, y más allá de eso, todo un ritual.
El diálogo no enseña a crecer… Compartir experiencias, consejos, sentimientos, vincularse con el medio en que estamos inmersos. Hablar, escuchar, y algo muy importante, mirar. La mirada es uno de los elementos del diálogo que no se puede reproducir, y es de vital importancia. El lenguaje de la mirada no contempla teorías, sino que se nutre de la experiencia y solo de eso. Nadie puede llegar a explicar o transmitir con exactitud que es lo que siente al mirar una persona a los ojos, y solo esa persona es capaz de guardar ese sentimiento en su memoria para mantenerlo imborrable.
Cualquier momento, cualquier lugar y cualquier situación en la que se desarrolle el diálogo, contribuye al enriquecimiento de nuestras capacidades, si es que sabemos prestar bien atención… Atención a las formas de expresión, a las miradas, a los tonos, a los gestos, y tantas otras cosas que solo el interlocutor es capaz de percibir…
Si bien teóricamente el diálogo se da entre dos o más personas solo por el intercambio de palabras, yo prefiero darle a esta palabra la altura que merece, alejándola de cualquier formalismo teórico, ligándola a la descripción de una situación y otorgándole el carácter marcado que surge de su constante práctica y perfeccionamiento.
El diálogo es a su vez, la carta de presentación de una persona y también es una forma artística (en eso mi amiga estará de acuerdo), que desafía las habilidades de autores para dar vida a obras que son el alimento de nuestras almas…
Si podemos reflexionar sobre como usamos al diálogo diariamente, seguro seremos capaces de disfrutar y percibir todo lo que emane de esta situación…
Esta es la primera vez que escribo algo para un blog, así que espero haberme expresado con claridad (que pocas veces suelo tener), y espero también que cualquier sugerencia que se le ocurra a quien ocasionalmente lea esto, nos la haga saber en forma de comentario… Siempre es bueno tener muchos puntos de vista.

Bueno, me despido… Hasta el próximo pensamiento.
Mis mejores deseos…

domingo, 3 de febrero de 2008

martes, 29 de enero de 2008


Tenemos un lugar que nadie puede encontrar...